Mauritania empieza de manera apoteósica. La “tierra de nadie “es esa franja de terreno que separa ambos países y que no pertenece a absolutamente nadie, donde la ausencia de jurisdicción se hace patente en forma de cientos de coches abandonados y desvalijados, electrodomésticos en el mismo estado… En cada edición del Sahara Desert Challenge, la etapa de enlace entre Dakhla y Mauritania tiene como punto interesante cruzar este trozo de tierra de apenas cuatro kilómetros, pues la etapa en sí es un mero trámite para acercarnos y entrar a Mauritania. Pero este año, gracias a la agilidad de nuestros representantes locales en la frontera, tras los casi 400km de asfalto hasta la frontera, pudimos cruzar relativamente rápido y sobre las cinco de la tarde ya estábamos todos instalados en nuestro campamento a pié de la gran duna del punto kilométrico 55, la duna PK55.

Duna PK55 en Mauritania

Duna PK55 en Mauritania

Duna PK55 en Mauritania

Y esa rapidez resultó un regalo, porque tener tiempo permite escalar una duna enorme como la PK55, escuchar su sonido al bajar por uno de sus costados, observar desde lo alto el paso del tren más largo del mundo (que lleva hierro desde las minas del interior a Nouhadibou) y, como colofón, observar también desde lo alto de la duna la espectacular puesta de sol que nos regala el desierto, a la que no pudimos más que aplaudir todos los allí presentes. Y claro está, la duna también ofrece la posibilidad de jugar con nuestras máquinas: ¡los 4×4 y las motos! Y con la llegada de la noche, una visible Vía Láctea y los miles de estrellas que pueblan el cielo de un desierto que no conoce la contaminación lumínica, fueron el techo bajo el que pasamos el tiempo en el campamento, cenando, bromeando, comentando la jugada y, en definitiva, disfrutando de la excelente compañía de los compañeros de ruta.

Estrellas en el desierto de Mauritania

Pero esto sólo seria el principio de todo lo que nos iba a ofrecer Mauritania. Son varios los puntos álgidos que alcanzó la expedición al recorrer este país, y me gustaría detenerme en cada uno de ellos y realizar el complicado ejercicio de intentar transmitir con palabras algo que sólo puede percibirse estando físicamente. Porque la inmensidad es así: la puedes describir pero es tímida, no se muestra del todo. Puedo decir que no había absolutamente nada hasta donde alcanza la vista y más allá, pero sólo puedes dimensionar el vacío y la inmensidad del desierto del norte del Parque Natural del Banc d’Arguin estando ahí y deteniéndote para ver cómo las motos y los coches de los participantes, que circulan en paralelo en el horizonte, tardan casi cinco minutos en desaparecer de tu vista por el otro lado del campo visual por un terreno absolutamente plano, sin ninguna irregularidad prácticamente. Así durante kilómetros hasta que finalmente llegas a la bahía de Saint Jean y todo se torna aún más inmenso, si cabe.

Sahara Desert Challenge en Mauritania

Recorremos la bahía cerca del mar y empezamos a ver los primeros barcos de pescadores en el horizonte, muy lejos, pero que muy lejos, porque aquí todo es enorme, más de lo que estás imaginando. Seguimos avanzando por las sinuosas pistas, a veces con pequeñas dunas, a veces planas, y finalmente llegamos a Nouamghar, donde entramos en la playa con tiempo suficiente para recorrer los siguientes cincuenta kilómetros hasta el campamento. Por la playa. Por la mismísima playa donde las dunas tocan el mar y los cientos de pájaros emprenden el vuelo a nuestro paso para, inmediatamente después, sentarse de nuevo en la orilla o (como algunos) aprovechar la arrancada para pescar. Circular por esta playa con el Atlántico a la derecha y las dunas a la izquierda es un regalo.

Playa de Mauritania

Finalmente, en un pequeño pueblo de pescadores, tomamos un camino hacia el interior y acampamos cerca del mar, también a una hora temprana, por lo que algunos aprovechamos para bañarnos en el océano, en un invierno extrañamente cálido aquí, con el mar a una temperatura fantástica. Volvemos a aplaudir al sol escondiéndose sobre el horizonte marino y, de nuevo, el manto de estrellas sirve de techo para otra noche más en un campamento animado y con ganas de más aventura.

Parque Natural Banc d'Arguin

Hacia el interior de Mauritania

Es hora de tomar rumbo hacia el interior de Mauritania, así que tomamos las divertidas pistas entre pequeñas dunas que recorren el país hasta la carretera que lleva a Atar, donde llegamos a final del día al camping donde plantamos el campamento.

Sahara Desert Challenge 2015 - Moto Guzzi

El día transcurre tranquilo, y nos encontramos de nuevo con los otros compañeros de ruta: los pilotos y equipos de la África Eco Race, que duermen de nuevo cerca nuestro, como ya ha pasado otras noches. Ellos, al día siguiente, van directos a Akjout, vuelven hacia la costa, mientras que nosotros realizamos una pequeña vuelta para disfrutar de la que para muchos sería la etapa estrella del Sahara Desert Challenge 2015. No es para menos: ir desde Atar a Tabrenkout a través de Valle Blanche y el paso de Tifoujar es, sencillamente, espectacular.

Rumbo a Chinguetti, Mauritania

Rumbo a Chinguetti, Mauritania

Primero hay que seguir la pista hacia Chinguetti durante unos kilómetros, subiendo unas montañas de piedra rota que quitan el hipo. El paisaje aquí ya es impresionante. Inmediatamente después del punto más alto tomamos la pista que va hacia el suroeste y recorremos la montaña (más bien altiplano) por arriba, hasta llegar al oasis de Mheirith. Hay que bajar de nuevo del altiplano, por una pendiente muy pronunciada, atravesar el poblado repleto de palmeras con sus gentes saludándonos a nuestro paso, y volver a subir la colina por el otro lado del valle. Momento de detenerse a comprar un poco de artesanía a los dos o tres vendedores que se sitúan estratégicamente en el mirador del valle, en este punto. La ruta prosigue hacia una carretera nueva que finaliza en una pista que da entrada a Valle Blanche. Y a partir de aquí, todo es puro espectáculo natural.

Paso de Tifoujar, Mauritania, Sahara Desert Challenge 2015

Un valle repleto de arena, con montañas de roca rota de tonos marrones oscuros, con poblados tradicionales repletos de niños sonrientes y locales que nos dan la bienvenida a nuestro paso. Arena y tramos de piso más duro… Esto es pura diversión para los amantes de la conducción en 4×4 y motos offroad: terreno divertido, retante, técnico, y paisaje inmejorable. ¿He dicho inmejorable? Pues resultó que podía ser aún mejor, porque en el momento que tomamos la ruta que lleva al valle que sube hasta el paso de Tifoujar, simplemente nos quedamos sin palabras otra vez.

Paso de Tifoujar, Mauritania, Sahara Desert Challenge 2015

Paso de Tifoujar, Mauritania, Sahara Desert Challenge 2015

Aunque suene extraño, lo haremos del siguiente modo. Imaginaros una pista de esquí ancha con una buena pendiente. Una pista que transcurre por un valle, haciendo eses a través de éste, durante unos kilómetros. Bien: ahora substituid la nieve por arena de color anaranjado, la nieve que hay en las laderas también por arena, e imaginad que la pista la hacemos en subida, del revés. El resultado es espectacular: un amplísimo río de arena en ascenso constante, serpenteando entre las montañas, que finaliza en una enorme explanada también de arena donde parece no haber salida. Pero sí que la hay, y se denomina Paso de Tifoujar: una pronunciada pendiente que nos lleva de nuevo hasta el punto más alto de la montaña, desde donde se puede contemplar todo lo que hemos recorrido hasta aquí, y desde donde se ve todo el camino de ascenso a través del río de arena que tiene inicio en Valle Blanche, ahora en el horizonte. Espectacular.
Paso de Tifoujar, Mauritania, Sahara Desert Challenge 2015 Paso de Tifoujar, Mauritania, Sahara Desert Challenge 2015 Paso de Tifoujar, Mauritania, Sahara Desert Challenge 2015

Y tras disfrutar y conducir por un lugar tan único como éste, a uno se le queda la sensación de que el listón está muy alto y va a costar entusiasmarse con el resto de etapa. No podíamos estar más equivocados. Siguió un corto tramo de piedras que no era más que una pequeña penitencia por tanto disfrute, habido y por haber. Porque tras el pequeño pedregal apareció de nuevo el río de arena, las dunas, los poblados remotos (estos sí que están lejos, lejos, lejos) y, finalmente, las dunas de Foum Tizigui. Y si encima llegas a estas dunas alrededor de la puesta de sol, como fue nuestro caso, y con un cielo impoluto hacia el oeste y unas nubes con tormenta eléctrica en el este, muy lejos, el espectáculo ya resulta superlativamente perfecto.

Dunas de Mauritania

Disfrutando de la conducción por las dunas, anaranjadas por la luz que hay a estas horas, en este entorno, vamos sorteando el erg y a cada kilómetro sigue subiendo el listón un poco más. Paramos en una duna a esperar a los grupos que van por detrás y a disfrutar del entorno, de la finísima arena de las dunas, que pisamos descalzos. La tarjeta de memoria de la cámara se agota en un momento: hacemos fotos a diestro y siniestro para intentar recordar este momento inigualable. Todas las fotos quedan bien y parecen de libro, no hace falta hacer nada más que abrir el obturador y dejar que la luz pase. Del resto se ha encargado durante millones de años la misma naturaleza, dejando aquí este erg de dunas vírgenes naranjas. Ya bajo la luz de la luna, hacemos los últimos kilómetros de la etapa, por plano, al ritmo de Yossou N’Dour. Esa noche el campamento en Tabrenkout volvió a ser una fiesta.

Dunas de Mauritania, Sahara Desert Challenge 2015

Quisimos transmitir todas estas sensaciones a través de las redes sociales al día siguiente, ya en Nouakchott, pero una avería de Internet a nivel nacional hizo que la tarde en la capital mauritana fuera de puro descanso y asimilación de lo vivido. Hubo tiempo para pasear por la caótica ciudad y visitar el puerto, donde los métodos de pesca tradicional con redes y barcas de madera a todo color siguen vigentes, y donde la venta de las capturas se efectúa a pié de playa.

Texto y fotos: Ignasi Calvo (GR11 Viajes)

Inscríbete en la siguiente edición del Sahara Desert Challenge.
Toda la información y registros aquí: http://www.saharadesertchallenge.com