Crónica de viaje en el Transiberiano 2019. Parte 4: Novosibirsk


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La capital de Siberia, la tercera ciudad más grande de Rusia, nos recibe con un tiempo soleado y cálido. ¡Temperatura ideal para la visita! 

Novosibirsk es una de las paradas más importantes en el Transiberiano. A las afueras de la ciudad se halla el Museo de la Técnica Ferroviaria, y hacia allí nos dirigimos nada más llegar, hacer el check-in y almorzar en un comedor colectivo.

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Museo de la Técnica Ferroviaria de Novosibirsk

Este museo se sitúa en la carretera sureste hacia Barnaúl y la República de Altai (una de las zonas más bonitas de Siberia). El museo recoge algunos de los trenes y vagones más curiosos que han recorrido nunca la ruta Transiberiana. Por ejemplo, un vagón hospital, un vagón ambulancia, un vagón cárcel, así como vagones de 1a, 2a y 3a clase de hace más de 100 años. También hay locomotoras quitanieves, de obras, trenes de alta velocidad, cercanías… Y no falta también una pequeña exposición de coches clásicos rusos. Podéis ver la galería de imágenes del museo en la parte final de esta crónica.

Salimos del museo y nos dirigimos de nuevo a la ciudad. Tras descansar en el hotel, nos encontramos al atardecer y nos apeamos hasta la plaza del Teatro de la Ópera, donde podemos contemplar la grandiosidad del que es el teatro más grande de Rusia. Seguimos hacia la iglesia de Aleksandra Nevskogo, única porque está construida con ladrillo, al final del Krasny Prospekt (Avenida Roja). Frente a la iglesia encontramos también un monumento al último zar, Nicolás, con su hijo.

Seguimos paseando por el centro de la ciudad, llena de vida en un día de verano como hoy. Cenamos y, tras la cena, volvemos al hotel para descansar y prepararnos para una nueva jornada a bordo del tren Transiberiano.

A media mañana salimos en tren rumbo a Irkutsk en lo que es uno de los tramos en tren más largos de nuestro viaje. Un día y medio a bordo del tren, atravesando Siberia, adentrándonos en las montañas de la zona de Krasnoyarsk (con uno de los puentes férreos más grandes de Rusia, sobre el río Yenisei). Llegamos de noche a Irtkusk, para ir directos al lago Baikal. Al llegar de noche, fuimos directos a dormir para poder disfrutar al día siguiente de una de las regiones más bonitas de todo Siberia, sino del mundo: el lago Baikal. ¡En breve más!