Crónica de viaje en el Transiberiano 2019. Parte 6: Irkutsk


Irkutsk 13

Tras la visita al lago Baikal en Listvyanka, regresamos a la ciudad de Irkutsk para pasar la tarde y dormir aquí, pues el tren salía por la mañana bien temprano.

Tras el check-in en el hotel, descansamos un poco y a media tarde salimos a descubrir la ciudad, por muchos denominada “la París de Siberia”.

Irkutsk es una ciudad que sorprende a todos. Y esta vez no fue una excepción. Tiene un aire europeo muy sorprendente para estar ubicada en Siberia, tan lejos de Europa. Pero además, en Irkutsk se ve mucha arquitectura siberiana tradicional: casas de madera de uno o dos pisos, con las típicas ventanas de colores de Siberia. Algunas de estas casas están inclinadas debido al paso del tiempo y los malos fundamentos, viendo incluso algunas ventanas que están a nivel de la calzada. Se ven, también, otras casas reformadas y pintadas. Parece que, poco a poco, la restauración avanza para conservar estas pequeñas joyas de la arquitectura tradicional siberiana.

Irkutsk es, en definitiva, una ciudad con un ambiente muy agradable, a las orillas del río Angara, que gustó a todo el grupo.

Hoy cenamos por última vez todos juntos, pues mañana Alberto y Resu nos dejan para ir hacia Vladivostok. Tres días de tren hasta llegar al final de la ruta clásica del Transiberiano. El resto del grupo tomaremos el ramal del Transmongoliano, rumbo a un nuevo país: Mongolia.

¡Pasajeros, al tren!