Costa Azul en moto: guía de viaje por la Riviera Francesa


Niza 3

La costa Azul es uno de los destinos del sur de Europa más frecuentados durante el verano. La Riviera Francesa se caracteriza por sus paisajes y pueblos únicos, repletos de historia. Donde los Alpes se encuentran con el mar mediterráneo, creando paisajes únicos. Rodar por la Costa Azul en moto es una experiencia ideal tanto, en solitario, en pareja como con amigos.

Seguidamente os ofrecemos nuestra pequeña guía de viaje en moto por la Riviera francesaUna ruta que podéis hacer en unos seis o siete días, para disfrutar pausadamente de esta espectacular zona de Francia, que seguro no os decepcionará.

Recomendamos realizar esta ruta durante junio, justo cuando empieza el verano y la afluencia turística aún no es tan grande, y las temperaturas son más templadas. Claro está, es una ruta ideal también para los otros meses de verano: julio, agosto e incluso septiembre.

Día 1: Llegada a Marsella

Llegamos a Marsella, bien rodando o bien por avión. Se pueden alquilar motos en el aeropuerto de Marsella y en la ciudad misma. Os recomendamos nuestro partner RentalMotorbike, con alquileres no sólo en Marsella, sino también en otros puntos del sur de Francia y del mundo. Haz clic aquí para ver las motos disponibles.

Recomendamos un paseo por Marsella: la zona del puerto y el Fuerte de San Nicolás a la entrada del mismo, las vistas panorámicas desde la basílica de Notre-Dame de la Garde, las calles del casco antiguo, repletas de vida, de bares y restaurantes donde poder disfrutar de la gastronomía francesa. Buen momento también para comprar el famoso jabón de Marsella. Encontraréis tiendas por toda la zona del puerto.

Día 2: Marsella – Saint Tropez

Saliendo de Marsella hacia el sur, una ruta en moto obligada en esta zona de la costa Azul francesa es la ruta des Crettes (route des Crêtes), desde la localidad de Cassis a la ciudad de La Ciotat. Una ruta corta, de menos de una hora, con unas vistas espectaculares sobre el litoral. Transcurre por un pequeño parque natural que se eleva junto al mar, creando unos acantilados espectaculares. La carretera es estrecha y está frecuentada, pero esto no impide disfrutar de una ruta ideal para la moto.

Seguimos nuestra ruta por la Costa Azul en moto rumbo este por las carreteras nacionales y evitando la autopistaPasado Hyeres, seguid hasta Le Lavandou y tomad la carretera de la costa denominada D559. Esta carretera es un espectáculo y un placer para conducir en moto. Con el mar a mano derecha, iréis siguiendo la costa hasta la pintoresca localidad de Saint Tropez

Saint Tropez bien merece una visita de un par de horas. Pese a su fama de ser una de las ciudades donde se reúnen los millonarios de todo el mundo, el casco antiguo de Saint Tropez sigue siendo un lugar tranquilo, que conserva las características tradicionales de los pueblos de la Riviera Francesa. Tened en cuenta que al final de día suelen generarse grandes colas para salir de Saint Tropez. Si vais en moto, tened cuidado y recordad que no se pueden infringir las leyes de circulación para adelantar en atascos.

Día 3: Saint Tropez – Grass – Mougins – Antibes

Desde Saint Tropez, tomamos rumbo este y luego hacia las montañasLos Alpes están muy cerca aquí, y esconden secretos muy interesantes. Hoy veremos tres de ellos.

Retomaremos la carretera D559 por la costa. La seguiremos hasta Cannes, famosa por su festival de cine. Podéis parar a visitar Cannes si queréis, pero en nuestra opinión, merece la pena seguir por la carretera D618 hacia Grasse.

Grasse fue una vez la capital mundial del perfume. Si os interesa, hay varios museos dedicados a este tema. Además, es un pueblo tradicional de montaña que merece la pena visitar, ideal para almorzar, a mediodía de nuestra ruta.

Tras Grasse, salimos hacia Châteauneuf-Grasse, y seguimos rumbo a las gargantas y las cascadas del Saut du Loup. La entrada cuesta 1€ (a fecha de junio de 2019). Se pueden visitar en poco tiempo, apenas diez minutos. El salto de agua del río crea unas formaciones rocosas muy interesantes.

Salt Du Gorges Du Loup
Saut du Loup, cerca de Grasse

Volvemos por donde hemos venido. Nuestra siguiente parada en esta ruta por la Costa Azul en moto será la localidad de Mougins, la que fue la última morada de Pablo Picasso. Una localidad muy pequeña, pero altamente pintorescaArte, pintura y tradición se unen en este pequeño pueblo en lo alto de una pequeña loma. Media hora o una hora es suficiente para perderse por sus callejuelas.

Nuestra última para hoy será la ciudad de Antibes, en la costa. El casco antiguo de Antibes, al igual que el de Saint Tropez, conserva los colores y arquitectura tradicionales de los pueblos costeros de la Riviera Francesa.

Ya en Antibes se respira un ambiente de vacaciones, de playa. Se respira el auténtico ambiente de la Riviera Francesa, un lugar de vacaciones para miles de franceses y extranjeros, que vienen a esta zona atraídos por sus playas, sus paisajes y la múltiple oferta de ocio que aquí se encuentraNo sólo para gente rica: también se puede disfrutar de esta zona con presupuestos ajustados.

Algunas de las mejores calas las podéis encontrar en el sur de Antibes, en Juan les Pines, cerca del cabo de AntibesEl mejor momento para visitarlas es al caer el sol, cuando se vacían de gente y, desde ellas, se puede contemplar la puesta de sol.

Cap Antibes
Calas solitarias al atardecer, en el Cap d’Antibes

Una cena en sus calles será el colofón perfecto a un día en el que habremos visto tres perlas escondidas en esta región de la costa AzulGrasse, las cascadas del Saut du Loup y el pueblo que enamoró a Picasso: Mougins.

Días 4-5: Antibes y Niza

La carretera de la costa desde Antibes a Niza está bastante concurrida y se puede realizar en relativamente poco tiempo. Rodaremos junto a la larga playa del Boulevard de los Italianosdesde donde veremos ya al fondo Niza, tras el aeropuerto (por cierto, la aproximación en avión a Niza se considera una de las más bonitas del mundo, ¡ya veréis por qué!).

Llegados a Nizaos recomendamos alojarse en la zona del centro, cerca de la Avenida Juan Médecin, entre la plaza Massena y la estación de trenes. Encontraréis mucha oferta de hoteles, así como de apartamentos de alquiler vacacional. Desde esta zona, podréis pasear a pié hasta los puntos más interesantes de Niza, sin necesidad de usar el transporte público.

En Niza es visita obligatoria el paseo marítimo, Promenade des Anglais. Uno de los litorales urbanos más famosos y fotografiados del mundo. Sus típicas sillas metálicas azules son un recuerdo de la época dorada de Niza. No obstante, la ciudad no ha perdido su frescura y ha sabido renovarse: está llena de vida, y se respira un ambiente dinámico, festivo y vacacional.

Desde la colina del castillo se abre una impresionante panorámica de la ciudad, así como del casco antiguo. Al otro lado de la colina, tenemos el puerto de Niza, con algunos buenos restaurantes. Es una zona más tranquila, menos concurrida, ideal para desconectar un rato y volver de nuevo al otro lado, al casco antiguo, y perderse por las calles de la antigua Niza. Reservad un día entero para visitar Niza y recargar pilas: ¡merece la pena!

Día 6: Niza – Monaco – Menton

Desde aquí, sólo nos queda visitar una de las zona más exclusiva de la Costa Azul: la zona comprendida entre Niza y la frontera italiana.

El tradicional pueblo de Èze, camino a Monaco, será nuestra primera parada. Situado en lo alto de una colina, esta localidad cuenta con una de las vistas sobre el litoral más espectaculares. Sus callejuelas antiguas son el entorno perfecto para esta primera parada en nuestra ruta en moto.

Seguimos rumbo al este para abandonar la tradición y sumirnos en el bullicio de Mónaco (recordad de desactivar el roaming de vuestro teléfono, pues muchas compañías no incluyen el roaming en Mónaco). 

A Mónaco se pueden venir por varias razonespara ver la opulencia de cerca, con el Casino y el puerto como puntos de interés; para recorrer las calles que conforman el circuito de Fórmula Uno en Montecarlo; para ver el auténtico Mónaco, el antiguo, situado alrededor del Palacio; o por la simple curiosidad de visitar uno de los países más pequeños del mundo y con mayor densidad de construcción. Sea cual sea vuestra razón, ¡Mónaco no os dejará indiferentes!

Tras Mónaco, rumbo a Italia, nos queda la localidad de Menton, donde podemos pasear hasta el atardecer, momento en el que os recomendamos una rápida incursión a Italia para visitar Ventimiglia. Una cena en Italia os permitirá experimentar en primera persona el contraste entre italianos y franceses. Bullicio y tranquilidad, apenas separados por unos kilómetros. Y, sobretodo, no dudéis en tomaros un café en Italia: la fama de que Italia ofrece uno de los mejores cafés del mundo no es en vano.

La Costa Azul en moto: un viaje único por la Riviera Francesa

Ahora sólo queda regresar al punto de origen para devolver la moto… ¡o bien seguir hacia el este por Italia y más allá! Esperamos que os haya gustado nuestra guía para viajar a la costa Azul, la Riviera francesa. ¡A rodar!


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