Crónica de viaje en el Transiberiano 2019. Parte 5: Lago Baikal


Lago Baikal Listvyanka

Llegamos a Irkutsk por la noche, sobre las 20:30, y nos dirigimos directamente a Listvyanka, localidad a unos 65km de Irkytsk, a orillas del lago Baikal. Ya en el hotel, durante la cena, sólo podíamos pensar en que el mal tiempo que nos había acompañado durante toda la ruta aclarara para poder disfrutar del día en el Baikal. 

¡Y así fue! La previsión de lluvia no se cumplió y un nuevo día amaneció en el lago Baikal, con nubes pero con momentos de sol. ¡No nos faltaban ganas para salir a ver el lago!

Iniciamos la mañana con un paseo en barca por el lago, donde pudimos ver en primera persona cuán limpias son las aguas de este lago. El lago Baikal es la reserva de agua dulce más grande del mundo, un recurso natural que debe ser preservado. Cifras interesantes sobre él: hace unos 600km de largo y el ancho es variable, siendo de 80km el tramo más ancho. La profundidad máxima es de 1.600 metros. Tiene decenas de islas, siendo la de Olkhon la más grande. Recibe más de 300 afluentes y desagua por el río Angará, que pasa por Irkutsk. Es tal su volumen de agua que, si todos los afluentes dejaran de proporcionar agua, tardaría poco más de 400 años en vaciarse completamente. Y si todo el mundo empezara a beber su agua a día de hoy, en 55 años estaría vacío. Estos datos nos dan una idea de la grandiosidad del mismo. El Baikal contiene el 20% del agua dulce continental del mundo.

De regreso a puerto, fuimos a visitar el mercado local de Listvyanka. En él se venden tes de la región, pescado ahumado típico de aquí (el omul, propio del lago), productos regionales y souvenirs. Tras el paseo, hacemos un viaje en telesilla para subir a la Piedra de Chersky, un fantástico mirador sobre el lago. La vista desde aquí del mismo lago y su salida hacia el río Angara (que es el único río que desagua el lago) es espectacular. 

Regresamos a Listvyanka para almorzar. El sol brilla intensamente y el paisaje es espectacular. Nos comentan que el día es espléndido y hemos tenido suerte, pues no siempre es posible ver la otra orilla del lago, donde se alza la parte oriental de las montañas de Sayan, con picos de más de 2.000 metros de altura. Ciertamente, es un mediodía genial en Listvyanka: sol, un paisaje increíble, buen ambiente… 

Tras un café en una terraza al lado mismo del lago, regresamos al hotel a por las maletas. Es hora de regresar a Irkutsk, para conocer la ciudad antes de salir en tren. ¡Vamos allá!