Crónica de viaje en el Transmongoliano 2019. Parte 7: Mongolia


Transmongoliano Mongolia 24

Hemos abandonado la ruta del Transiberiano para tomar el ramal del Transmongoliano, que finaliza en Pekín. La primera parada es en la capital de Mongolia: Ulaanbaatar.

Llegamos a Ulaanbaatar de buena mañana, y nos dirigimos al hotel. Tras el check-in y el desayuno, descansamos un poco y nos encontramos con Dolgoon, nuestro guía en el país de los nómadas.

Nuestra primera visita fué el monasterio de Gandan, en pleno centro de la ciudad. Un pequeño rincón de paz en una urbe caótica que no para de expandirse año tras año. Pero en Gandang uno puede aislarse momentáneamente del mundo exterior. En el monasterio hay una escultura gigante de Buda de 9,5 toneladas. 

Tras el monasterio, visitamos el Museo Nacional de Mongolia, donde conocemos la historia de este país y pueblo desde tiempos atrás. El mongol más famoso del mundo quizás es Gengis Khan, quien consolidó el que fuera uno de los imperios más grandes del mundo.

Seguidamente almorzamos en el restaurante Veranda y, a las 16:00, asistimos al espectáculo de danzas y música tradicional del Tumen Ekh Ensemble, donde pudimos ver danzas chamánicas, el espectacular y curioso canto difónico y también pudimos escuchar música tradicional mongola con instrumentos tradicionales.

La lluvia intermitente se alejó y nos fuimos al hotel. Tras la cena fuimos rápido a descansar, pues el primer día en Mongolia había sido intenso!

Transmongoliano Mongolia 1
Monasterio de Gandang

Al día siguiente, jueves 15 de agosto, nos alejamos de la ciudad para ir hacia el Parque Nacional de Gorki Terelj, uno de los parajes naturales más bonitos cerca de la capital. Debido a las obras en la carretera principal, tuvimos que tomar una ruta alternativa que añadió dos horas al trayecto.

La primera parada fue en la estatua gigante de Gengis Khan, cerca de Nalaikh. Pudimos contemplar las impresionantes vistas desde la cabeza del caballo, donde hay habilitado un mirador.

Luego, nos dirigimos directamente a Terelj. Tras almorzar en una yurta gigante comida tradicional mongola, fuimos a fotografiar la famosa Piedra Tortuga, una enorme formación rocosa que toma su nombre a raíz de la forma parecida a este animal. Millones de años atrás, este territorio estaba debajo del mar. Ésta es una de las razones por la que las piedras tienen esta forma tan característica en Gorki Terelj.

Después, fuimos a visitar el centro de meditación de Aryapala. Para acceder a este pequeño centro hay que ascender una colina y subir muchas escaleras. Pero la excursión bien merece la pena. ¡Las vistas desde arriba son espectaculares!

Transmongoliano Mongolia 16
Vista desde el centro de meditación de Aryapala

Ya con el sol cayendo, seguimos nuestro viaje por el Parque visitando a una familia de pastores que llevan más de 25 años viviendo en yurtas, en el territorio del parque. Tal y como nos contaron, en los meses más fríos, los animales viven en unos ranchos de madera que han construido en las faldas de una formación rocosa, que los recoge del viento y del frío. Ellos viven de manera permanente en sus yurtas tradicionales… ¡y no tienen previsto cambiar! En Mongolia, mucha gente prefiere vivir en yurtas, aunque sea sin desplazarse, siguiendo la tradición y evitando la caótica Ulaanbaatar, una ciudad que requiere de planificación urgente…

Esa noche dormimos en un campo de gers. Las estufas funcionaron a toda marcha, pues la noche fué fresca. La experiencia de dormir en un ger gustó a todos!

El viernes 16 de agosto era un día de descanso, pero no obstante, de regreso a la capital, aprovechamos para visitar el memorial Zaisan, en recuerdo a los soldados soviéticos caídos ayudando a Mongolia a preservar su independencia durante la Segunda Guerra Mundial.

Por la tarde, descanso para reponer fuerzas, hacer las últimas compras y prepararse para el último tramo de tren: de Ulaanbaatar a Pekín.

¡Pasajeros, al tren!